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MADRE HAY UNA SOLA
MADRE HAY UNA SOLA
Letra de José de la Vega
Musica de Agustín Bardi
Compuesto en 1931
Escribe Rafel Flores:
En la década del 1920 la madre es reserva de amor ulterior, referencia
para el arrepentimiento, recurso de purificación y perdón. Parecieran
los personajes del tango hijos de padre incierto y de madre certísima
(traduciendo del latín). Habrá en ello -como algunos autores han
señalado- un reflejo de la historia poblacional de América:
"conquistadores", que dejaron sus incómodos lares y fueron luego
padres fortuitos de los primeros hijos mestizos engendrados en las
indígenas seducidas o violadas. E "inmigrantes" llegados en esa
suerte de tercera fundación ocurrida a fines del siglo XIX y
principios del XX, compuesta en su mayoría por hombres solos que
engendraron en las pocas mujeres que había, marcados por la errancia,
obedeciendo a la urgencia sexual que sugería fiesta, olvido,
circunstancial abrazo.
Signos de acusada bastardía hay en los vástagos de la inmigración
sintetizada en el axioma "Madre hay una sola", que contesta a "Padres
pueden ser muchos" al igual que muchas las amantes. La madre guarda
un amor donde la traición no entra. Con las otras mujeres puede
ocurrir cualquier cosa: el abandono "inexplicado", la muerte de la
ilusión, los fracasos, el dolor... (aunque en el tango "Patotero
sentimental", se reconoce que "en la vida tuve muchas minas, pero
nunca una mujer"). Carlos Gardel es un típico devoto del amor a la
madre; contó la actriz Mona Maris que cuando filmaban en Estados
Unidos, todos los días hablaba por teléfono con su madre y llamaba a
los amigos para que también hablaran con ella. En una carta
confidencial de 1934 dice sobre sus ilusiones para el porvenir:
"quiero trabajar para mí, para poder darle una situación a mi viejita
y para poder disfrutar con cuatro amigos viejos el trabajo de treinta
años". Elegimos este título porque nos parece especial la entrega de
Gardel al interpretarlo.
Pagando antiguas locuras
y ahogando mi triste queja,
volví a buscar en la vieja,
aquellas hondas ternuras
que abandonadas dejé.
Y al verme, nada me dijo,
por mis torpezas pasadas...
Palabras dulcificadas
de amor por el hijo,
!tan solo escuché!
Besos y amores...
amistades... bellas farsas,
y rosadas ilusiones,
en el mundo haya montones
por desgracia...
!Madre hay una sola!...
y aunque un día lo olvidé
me enseñó al final la vida,
!que a ese amor hay que volver!
Y nadie venga a arrancarme,
del lado de quien me adora,
de quien con fe bienhechora,
se esfuerza por consolarme
de mi pasado dolor...
Las tentaciones son vanas,
para burlar su cariño
para ella soy siempre niño.
!Benditas sus canas!
!Bendito su amor!
Besos y amores...
amistades... bellas farsas,
y rosadas ilusiones,
en el mundo hay a montones
por desgracia...
!Madre hay una sola!...
y aunque un día lo olvidé
me enseñó al final la vida
!Que a ese amor hay que volver!
Colaboración enviada por: mandel
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