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CARA SUCIA


CARA SUCIA
Letra de Francisco Canaro
Musica de Francisco Canaro

José Gobello: Conversando tangos. Buenos Aires: A. Peña Lillo Editor, 1976.

Daniel  J. Cárdenas,  en su  trabajo Apuntes  de tango,  recuerda que  Francisco
Canaro no  se adjudicó  inicialmente la  autoría del  tango Cara  sucia: "En  la
edición N° 5265  de la Casa  Breyer Hnos. se  lee en la  carátula: CARA SUCIA  /
Tango  para piano  / Arreglo  por F  . Canaro  / Año  1916". Otras  referencias
sumamente interesantes se encuentran  en el trabajo de  Cárdenas; pero voy a  la
última de  ellas: "De  manera que  Cara sucia  pasa a  integrar la  lista de los
tangos  anónimos recuperados,  aunque su  ingreso a  ella resulte  un aporte  de
escasísimo valor".  La lista de los  tangos anónimos . . . Cárdenas  proporciona
algunos nombres  de esos  tangos. Otros  podrían agregarse;  y muchísimos otros,
correspondientes a tanguitos improvisados en  las academias por los músicos  que
en ellas  tañían, se  han olvidado  ya. Porque  el tango  fue, en sus comienzos,
música anónima  y empírica.  Los tangueros  o tanguistas  profesionales llegaron
después.  La  mayoría  de  los  tangos que  se  cantan  o  se  recuerdan tienen,
ciertamente, autor  identificado y  conocido; pero  cuando digo  que el tango es
música anónima  no estoy  diciendo que  lo sean  los tangos:  me refiero a aquel
tango primero que algún compadrito creó cuando  se puso a bailar la polca, o  la
mazurka, imitando  la epilepsia  candombera·  Todo  lo cual  nos devuelve  a una
polémica que se viene prolongando desde hace unos diez años: ¿es el tango  parte
del acervo  folklórico nacional?  En una  utilísima comunicación  que cursó a la
Academia Porteña  del Lunfardo  (1), el  profesor Arturo  López Peña, después de
caracterizar  lo  que,  a  su  entender  -que  es  generalizado  entender-  debe
considerarse folklore, expresa: "Cualquiera sea  el origen del hecho con  el que
nos enfrentamos, para que merezca la clasificación y cualificación de folklórico
debe  ser: 1°  ) Popular,  esto es,  debe haber  caído en  aquel sector  de la
población que llamáramos folk. Pero eso  no basta, es indispensable que el  folk
lo haya acogido  e incorporado y  le haya impreso  el sello de  su estilo; 2°  )
Empírico. Lo empírico es lo que  resulta de la experiencia cotidiana, lo  que la
vida nos enseña en oposición a lo que nos enseña la ciencia; 3°) De  transmisión
oral. Quiérese  decir que  es algo  que se  transmite por  la palabra  o por  el
ejemplo y no  por la escritura;  4º ) Funcional.  El bien de  que se trata  debe
cumplir  una  función  física  o  espiritual  en  armonía  con  el  medio  y con
consonancia con el tejido de normas que regulan la vida social; 5°) Tradicional:
Importa afirmar que es algo que  se transmite de generación en generación  y que
se conserva durante largos períodos; 6°) Anónimo. El creador del hecho se olvida
y se ignora; el pueblo lo hace suyo, lo convierte en un bien colectivo y  nadie,
por lo  tanto, reclama  su paternidad;  7° )  Socialmente vigente.  El hecho  se
practica,  la  cosa  se usa  y  la  comunidad le  presta  un  vigor actual;  8°)
Geográficamente localizado. El hecho folklórico se caracteriza por pertenecer  a
una  determinada  región  geográfica.  Pertenece  al  terruño  y  es  lugareño".
Ubiquémonos en la segunda  mitad de la década  de 1890 que es  cuando los tangos
comienzan a llevar el nombre de su autor (2). ¿Qué es lo que se sabe entonces de
esa  música que  Mendizábal -digamos-  imita, tecleando  en el  piano de  María
Rangolla, más conocida por La Vasca; qué imita Campoamor tañendo en  prostíbulos
y peringundines? Se sabe que es música  surgida en el bajo pueblo (en el  folk);
que la han inventado las compadritos  (empírica); que no la registran libros  ni
tratados y que se la conoce simplemente porque se la ha visto y se la ve  bailar
(transmisión  oral); que  constituye un  baile al  que los  compadritos son  muy
afectos (funcional); que no tiene autor  conocido (anónimo); que se la baila  en
muchísimos lugares de diversión (socialmente vigente); que comenzó a bailarse en
Buenos  Aires  (geográficamente localizado).   Entonces  -en la  década  de 1890
- nadie se preocupaba por averiguar qué  era folklore y qué dejaba de serlo.  No
hacía mucho que el inglés William John Thomas había acuñado, en 1846, la palabra
folklore para  designar al  saber del  pueblo, el  lore del  folk. En  1890, sin
embargo, los tangos  anónimos -El Queco,  Bartolo, etc.-, no  se ajustaban a  la
quinta  de  las condiciones  enumeradas  por el  profesor  López Peña;  no  eran
tradicionales; no se  habían transmitido de  generación en generación  ni habían
tenido ocasión de conservarse durante largos períodos, porque eran relativamente
recientes.  Aunque pertenecieran  al saber  del pueblo,  al lore  del folk,  se
trataba de  un saber  sin añejamiento,  sin tradicionalidad.   Pero el tiempo ha
pasado y -¡ay!- seguirá pasando irremediablemente. ¿Es suficiente el tiempo  que
ha pasado ya para que aquellos  tangos se hayan convertido en folklore?  ¿Cuánto
tiempo habrá de  transcurrir todavía? Es  claro, podrá argüirse  que El Queco  y
Dame la lata no se conocen ya por transmisión oral, puesto que han sido llevados
a la partitura y al disco fonográfico. Creo, empero, que esas circunstancias  no
los desfolklorizan, como no desfolklorizan  a los viejos romances españoles  las
ediciones críticas  de don  Ramón Menéndez  Pidal.  Encuentro,  pues, que de las
ocho condiciones enumeradas por el profesor López Peña para que un hecho merezca
la clasificación y la cualificación de folklórica, Cara sucia -entre otros hijos
de la anonimia, apadrinados por la venalidad- reúne siete. Sólo podría faltarle,
en todo  caso, la  tradicionalidad, la  añejez... Pero  el tiempo transcurre muy
velozmente... 

1. Es la comunicación académica  que lleva el Nº 66  y corresponde al 8 de  mayo
de 1965.

2. Es bien  sabido que el  señor Vicente Gesualdo,  en su Historia  de la Música
Argentina,  rescató  la  partitura  de El  negro  schicoba,  de  don José  María
Palazuelos. Nada indica, sin embargo, que El negro schicoba sea un tango.

Cara sucia, cara sucia, cara sucia
te has venido con la cara sin lavar
esa cara tan bonita y picarona,
que refleja una pasión angelical.
Si tu cara fuera espejo de tu alma
siempre sucia la debias de llevar
y mis labios tuvieron que ser la fuente
donde tu cara se tendria que lavar.

Anda a lavarte la cara
en la fuente del amor
y que el brillo de tus ojos
igualen siempre a tus labios rojos
anda a lavarte la cara
que deslumbra como el sol.
Y hasta el mismo San Antonio pecaria,
cara sucia, cara sucia,
confesandote su amor.

Por tu audacia y tu figura de pillete
por tu modo coqueton de caminar
por tu raza de traviesa pispireta
por tu modo malicioso de mirar
por tu rubia ensortijada cabellera
por tu modo encantador de conversar
es motivo para que todos los mozos
cara sucia te critiquen al pasar.

Colaboración enviada por: gaucho . belga
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